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martes, 7 de junio de 2011

EL ASALTO DE 1668 (III). LOS INCIDENTES DEL 17 DE JUNIO.



Un informe que tenía por destinatarios a la reina regente y al virrey del Reino de Valencia recoge los sucesos acaecidos en la villa aquella noche del 17 de junio de 1668. El documento pretende informar acerca de lo sucedido y verificar,  reuniendo las declaraciones de testigos presenciales y personas implicadas de alguna manera en los hechos, los diez puntos o capítulos que a continuación se transcriben (1):

"1 Primeramente que la possession que se le dio a la Exma. Sra. Doña María de Guada Lue Alencastre y Cardenas Duquessa de Avero y Maqueda de la pressente villa y baronia como recayente en el Mayorazgo del Ducado de Maqueda fue quieta y pacifica y se le dio en su nombre a Don Agustin Rodríguez cavallero del avito de S. tiago legitimo procurador de Su Exa. por los justicia jurados y consejo de la pressente villa y demas particulares con muchas voluntad y aplauso de todos en virtud de despacho de su Magd despachados por el Sacro Supremo y real Consso. de Aragon y assi es verdad.


2 Item dice ut supra que para darle la dha possession no se hico fuerca violencia, inducción, soborno ni vexacion alguna por parte de la dha Exma Sra Duquessa ni del Sr Exmo Duque Duque de Maqueda ni de otra persona alguna ni menos por jayme Beltran ni otro particular sino que la dicha possession sea dado por los dhos justicia, jurados y consso, de su buen grado y toda voluntad sin contradicion de person alguna y assi es verdad.

3 Item, dice ut supra; que en la noche del Domingo passado que se contaron diez y siete de los corrientes cantando unos mozos de la presente villa unas coplas en alabanza del dho Exmo Sr dos alguaciles de Valencia que estaban en dha villa envistieron con dhos mozos para prenderles los quales huyeron y se retiraron a la iglesia de donde los dichos alguaciles sacaron uno de aquellos violentamente y le llebaron a la carcel y luego los mesmos alguaciles le dieron livertad y assi es verdad.


4 Item dice ut supra, que sobre aver sacado de la Iglesia los dhos alguaciles al dho mozo se junto y acudio mucha gente assi eclesiasticos como seculares y corrio mucho riesgo aver en grande empeño y assi es verdad.


5 Item dice ut supra, que aviendo tenido noticia deste sucesso Jayme Beltran ligar theniente de Gobernador de la presente villa y baronia por lo debido de su oficio y que no se moviesse la gente de la pressente villa acudio y fue acompañado de algunas personas hacia la Iglesia y encontrando en una calle a los dhos alguaciles acompañados con gente y dos escrivanos y Rergetas que tenian trayendo todos quellos escopetas cortas y prohividas y antes de conocer quien eran dijo el dho Jayme Beltrán tenganse al duque y dhos alguaciles respondieron tengase al rey los quales dijeron al dho Jayme Beltran que para que consentia que cantassen aquellas coplas a lo que les respondio que no havia cossa ninguna y q le dijesen si avian cantado cossa en perjuicio de alguno y quienes eran que los castigaria y assi es verdad.


6 Item, dice ut supra que a dicha respuesta del dho Jayme beltrán uno de dhos Alguaciles que se nombra Gines Masia, dijo mire que le mando en pena de quinientos sin declara persona a quien mandaba ni cantidad porque a este tiempo ya el dho Jayme Beltran estava apartado andando su camino y dhos alguaciles visto que se iba envistieron  con aquel para prenderle y arrimándosele nicolas castello escrivano del alguacil Masia con una caravina en las manos tomo del cañon de aquella el dho Jayme Beltran y porque no sucediera alguna desgracia la tomo y assi en lo llegado unos sacerdotes semetieron de por medio y quietaron a unos y a otros volviendole a dho notario la caravina y todos juntos acompañaron a sus posadas a los dhos alguaciles y escrivanos con mucha paz y quietud y assi es verdad.


7 Item, dice ut supra que los dhos alguaciles y escrivanos en la referida ocasión fueron mui voluntarios en querer prender sin caussa a los dhos mozos que cantaban las colplas por que no ofendian con aquellas a ninguno y assi mesmo no tubieron caussa ninguna para sacarles violenta mente de la Iglesia, ocasionando con esto que los clerigos hiciessen alguna demostracion en defenssa de la inmunidad eclesiastica y sobre decirlos Mossen Baleriano Sanchez lo mal que hacian Le dieron con una pistola en la frente de que quedo herido y assí es verdad.


8 Item, dice ut supra que de la mesma manera los dhos alguaciles no tubieron motivo ni caussa alguna para querer prender y capturar al dho Jayme Beltran siendo assi que auqel como lugar thiniente de Governador acudio con gente para obrar lo que fuesse de justicia, y si no hubiera quietado a los vecinos de la dha villa era mui contingente aversse movido contra los dhos alguaciles visto su mal proceder con que trator de quietar y sosegar toda la villa como con todo efecto lo hizo y assi es verdad.


9 Item dice ut supra, que los dhos alguaciles en la noche antecedente tubieron entre si una disencion y pendencia estando senando y unos a otros se tiraron los platos y se hirieron  de manera que fue presisso el curarlos y no se tiene noticia que en la ocasión referida de la noche del dia diez y siete ofendiesen ni dañasen a ninguno de dhos alguaciles, escrivanos y corchete y assi es verdad.


10 Item dice ut supra, que los dhos alguaciles dieron avisso al Sr Don AntonioCalatayud informandole las cossas contra el hecho de la verdad con que ocasionaron que viniesse a la presente villa con mas de ducientos hombres de la villa de Elche y dando asalto en cassa de Jayme Veltran le prendieron y capturaron y echandole un par de grillos lo imbio a las carceles de la villa de Elche a donde de pressente esta y assi mesmo dio otros asaltos en diferentes cassas de que se atremoricaron todos los vecinos de dha presente villa de manera que dejaron sus casas y sefueron fugitivos al campo y assi es verdad.”


  Seguidamente, el documento registra las declaraciones de los siguientes testigos:



-          Vicente Almodóvar, vecino de 30 años de edad. Acompañaba a Jaime Beltrán en la ronda nocturna por las calles de la villa.

-          Mosén José Miralles, eclesiástico de 31 años de edad. Sacerdote y vicario de la iglesia parroquial de Aspe.

-          Mosén Valeriano Sánchez, diácono de 22 años de edad. Este clérigo resultó herido en la frente al pugnar con Nicolás Castells, escribano del alguacil Ginés Masiá, cuando defendía a los mozos que habían buscado protección en la iglesia.

-          Miguel Hernández, vecino de 40 años. Auxiliaba y acompañaba a los alguaciles de Valencia como teniente de justicia de la villa de Aspe.

-          Mosén Pedro Miralles, sacerdote de 26 años de edad.

-          Lucas Pastor, vecino de 60 años de edad. Iba de ronda con el grupo de Jaime Beltrán, bayle de la villa.

-          Melchor Cremades, vecino de 63 años. Presenció el altercado que se produjo en la puerta de la iglesia.



Los siete testigos asistieron a la toma de posesión de la villa y baronía de Aspe y ratifican unánimemente que ésta fue pacífica y se hizo sin ningún tipo de coacción. Todos coinciden en señalar que la acción emprendida por los alguaciles contra los mozos fue desproporcionada.

Basándonos en los testimonios de estos hombres y en las novedades que aportan a los diez capítulos, podemos proporcionar un relato de los sucesos de la noche del 17 de junio.

Varios mozos se divertían cantando coplas en la Plaza Mayor de la villa. En medio de sus cantos, los jóvenes comenzaron a dar loas y vítores a los señores duques gritando: “Viva quien viva, viva el duque de Avero y doña María”. Los vivas que lanzaban los mozos llegaron a oídos de los alguaciles de Valencia que andaban a esas horas por las inmediaciones de la plaza. Sintiéndose ofendidos, los alguaciles fueron a detener a los mozos. Estos corrieron a refugiarse a la cercana iglesia parroquial, asiéndose con fuerza a las aldabas de la puerta del templo y acogiéndose a sagrado. Los alguaciles, lejos de renunciar a sus propósitos, decidieron sacar de allí a los mozos y llevárselos amarrados a las cárceles de la villa. Comenzó entonces a acudir mucha gente a la iglesia. Entre las personas que iban llegando había también algunos eclesiásticos. Los tonsurados se pusieron a defender a los mozos para evitar que fueran apresados. Uno de los clérigos, el diácono mosén Valeriano Sánchez, forcejeó con Nicolás Castells, escribano del alguacil Ginés Masiá, resultando herido en la frente. Los alguaciles finalmente consiguieron llevarse preso a uno de los muchachos, el hijo de Francisco Coloma. Es posible que fuera éste el joven que  portaba una espada al cinto.

Tras el incidente en las puertas del templo parroquial, los alguaciles se dirigieron a casa de Jaime Beltrán para pedirle responsabilidades por el comportamiento de los mozos. El bayle de la villa no se encontraba en su vivienda porque, fiel a su rutina, andaba de ronda nocturna con un grupo de vecinos. Fue en la calle de la iglesia, también conocida como calle del Horno, donde se encontraron unos y otros, iniciándose allí una acalorada discusión que pudo haber acabado trágicamente de no haber sido por la serenidad del bayle y la mediación de los sacerdotes presentes, los cuales separaron y apaciguaron a los litigantes para que no hubiese más discordia.

Calmados los ánimos, los alguaciles, escribanos y corchetes que iban con ellos se retiraron a la Casa Palacio donde tenían sus aposentos. En el trayecto fueron acompañados por numerosos vecinos de la villa que ya no estaban dispuestos a permitir nuevos altercados. Los ministros de la Real Audiencia de Valencia se habían granjeado la antipatía y rencor de la mayor parte de los moradores del pueblo, por su actitud arrogante y su comportamiento desafiante y pendenciero. Otro motivo de repulsa, y a la vez de desasosiego para los habitantes de Aspe, lo constituía el hecho de que los alguaciles y sus hombres pasearan por las calles con pistolas y otras armas que estaban totalmente prohibidas dentro de la villa.

Los alguaciles informaron al juez de la Real Audiencia de Valencia que estaba en Elche, don Antonio Calatayud, de los sucedido en Aspe. Era públicamente conocido en la villa el disgusto que había ocasionado en la Real Audiencia la toma de posesión de doña María Guadalupe. No sólo esto, varios testigos afirmaban haber oído decir al escribano Nicolás Castells que los moradores de la villa de Aspe no podían esperar otra cosa, por haber dado la posesión de ésta a la duquesa, que un castigo ejemplar por parte de la Real Audiencia. Así que los sucesos de la noche del 17 de junio sirvieron de pretexto para el asalto del 19. Con aquella demostración de fuerza, Aspe iba a recibir el escarmiento que se merecía, y de paso se recordaba a los duques que todavía no había una sentencia definitiva en lo tocante a sus derechos sobre los territorios del marquesado de Elche, incluida la villa y baronía de Aspe.





(1)   ESPAÑA. MINISTERIO DE CULTURA. SECCIÓN NOBLEZA DEL ARCHIVO HISTÓRICO NACIONAL, BAENA, C. 165.

sábado, 4 de junio de 2011

EL ASALTO DE 1668 (II). EL CONTEXTO.

Atendiendo primero al contexto general, la muerte sin descendencia de don Francisco en 1656 había creado, por un lado, un litigio sucesorio entre parientes que enfrentó  al duque de Nájera con  los duques de Avero; mientras que,  por otro lado, aquella situación de vacío de poder ofrecía a la villa de Elche una nueva oportunidad para desvincularse del ducado de Maqueda  y, como ya ha sido apuntado, realizar de una vez por todas el viejo sueño de su reincorporación a la Corona como villa real.
Una sentencia de la Cámara de Castilla había dirimido a favor de doña María Guadalupe Alencastre y Cárdenas, duquesa de Avero, el pleito sobre la sucesión del ducado de Maqueda y del marquesado de Elche. Pero, al decidir también sobre este último, el organismo castellano incurría en un acto de injerencia al carecer de competencias sobre un territorio - el marquesado de Elche- que se encontraba bajo la jurisdicción de la Real Audiencia de Valencia. Se sumaba, al litigio sucesorio,  un conflicto jurisdiccional que complicaba aún más las cosas.
El 13 de abril de 1668, el duque, en nombre de su esposa doña María Guadalupe,  quiso hacer efectiva la sentencia de la Cámara de Castilla tomando posesión de la villa de Elche. Sin embargo,  la furibunda oposición de los ilicitanos frustró la tentativa  del duque y le obligó a refugiarse en el palacio, protegido por sus hombres. El virrey  y la Real Audiencia de Valencia acordaron tomar medidas, enviando a uno de los ministros de la Real Audiencia a Elche con la misión de convencer al duque sobre la necesidad de abandonar la población por el riesgo que corría ante un pueblo soliviantado. Pero los duques tenían otros planes.
Las enormes dificultades encontradas en Elche iban a contrastar con la tranquila toma de posesión de la villa y baronía de Aspe, efectuada el día 18 del mismo mes. Esta maniobra de los duques y el consentimiento unánime de los miembros del consejo municipal y de los vecinos de la localidad de Aspe para dar  la posesión de la villa y baronía a doña María Guadalupe, duquesa de Avero y Maqueda,  provocó tanto la ira de Elche como la de la Real Audiencia de Valencia, originándose una situación de inestabilidad en todo el marquesado con  graves consecuencias para Aspe. El 19 de junio de 1668, el pueblo fue asaltado y el representante del duque en la villa, Jaime Beltrán, apresado y conducido a los calabozos de Elche. En el ámbito local, los vivas al duque y  a la duquesa  que unos mancebos lanzaron, cuando cantaban coplas y se divertían en la plaza mayor de Aspe,  la noche del  17 de junio, fueron, a la postre, el pretexto utilizado por los alguaciles y oficiales de la Real Audiencia que se hallaban en el pueblo (se hospedaban en la Casa Palacio de la villa) para provocar el enfrentamiento con el vecindario y con el bayle, dando pie a la posterior represalia del día 19.



(Sepulcro de Doña María Guadalupe. Monasterio de Guadalupe, Cáceres.)
Finalmente, doña María Guadalupe consiguió - tras la ratificación en agosto de 1669 del Consejo de Aragón de la sentencia dada por la Cámara de Castilla- la posesión de sus territorios valencianos  con los títulos vinculados a estos. Elche tuvo que ceder y resignarse a su destino. Doña María Guadalupe no sólo hubo de luchar contra los pretendientes rivales, sino también contra sus propios vasallos, principalmente los ilicitanos, quienes habían intentado por todos los medios el retorno de su población a la jurisdicción real.

jueves, 2 de junio de 2011

EL ASALTO DE 1668 (I).



El martes, 19 de junio de 1668, cuando despuntaba el día, una tropa formada por más de doscientos hombres de a pie y a caballo procedente de Elche irrumpía en la villa de Aspe. El contingente estaba comandado por el juez de la Real Audiencia de Valencia Don Antonio Calatayud. Sus hombres venían fuertemente armados con escopetas y otras armas de fuego. No hallaron ninguna resistencia en el pueblo. Muchos vecinos, asustados, habían huido al campo. Tomaron, entonces, el control de las calles y fueron apostados piquetes de guardia ante las puertas de la Iglesia y de las ermitas de la localidad (San Juan y Concepción), prohibiendo a los eclesiásticos la entrada en el templo para la celebración de los oficios litúrgicos de la mañana. Don Antonio Calatayud se dirigió con mucha de la gente armada que traía a la casa de Jaime Beltrán, lugarteniente de gobernador y bayle de la villa (representante de los duques de Avero y Maqueda, barones de Aspe). La casa fue sitiada y asaltada, su inquilino apresado y sacado afuera, encadenado con grillos y trasladado a las cárceles de Elche. Otras casas de la población fueron asaltadas antes de que la tropa ilicitana abandonase Aspe.


¿Qué había ocurrido? ¿Por qué Aspe había sido tomada manu militari? ¿Qué razones y acontecimientos condujeron a la captura y prisión del bayle, principal ministro del duque en la villa? ¿Por qué toda aquella demostración de fuerza?

Las respuestas a estas preguntas hay que buscarlas en el marco general del contencioso sucesorio que se había suscitado sobre el ducado de Maqueda y el marquesado de Elche tras la muerte sin descendencia de don Francisco María de Monserrat Manrique de Cárdenas, VI Duque de Maqueda.Junto a esto estaba la tradicional posición antiseñorial de Elche - a la que nunca había renunciado la villa desde que fuera donada por los Reyes Católicos a don Gutierre de Cárdenas en 1471- y sus deseos de retorno a la jurisdicción real, sin olvidarnos, de las viejas rencillas y rivalidades entre estaa villa y la de Aspe, mucho más sumisa, como veremos, a sus señores. Pero la causa inmediata, la chispa que encendió la llama y provocó el asalto del día 19 fueron los hechos acaecidos en Aspe la noche del domingo 17 de junio , en los que se vieron implicados los aguaciles y escribanos de la Real Audiencia que se encontraban en la localidad, unos mozos que cantaban coplas y proferían vítores a favor de los duques en la plaza mayor, el clero local, el ya citado Jaime Beltrán y numerosos vecinos; sucesos que fueron recogidos en un informe enviado a la reina regente doña Mariana de Austria, del cual nos ocuparemos más adelante…

lunes, 6 de julio de 2009

TOMA DE POSESIÓN DE LA VILLA DE ASPE DE 1668 (1).


Sepulcro de doña María Guadalupe de Alencastre y Cárdenas, duquesa de Maqueda y señora de Aspe, en el Monasterio de Guadalupe (Cáceres).




Los documentos de tomas de posesión de la villa de Aspe nos ofrecen abundantes e interesantes datos históricos. Además de darnos a conocer el desarrollo y ceremonial del acto de posesión, nos aportan valiosa información sobre diversos aspectos del régimen señorial (prerrogativas del señor, relaciones señoría-vasallos, monopolios señoriales, señorío jurisdiccional…) o sobre la organización y cargos municipales, algo nos dicen de la realidad social y económica del momento y nos dan noticias de la localización de hornos, molinos, posadas u otro tipo de establecimientos.
No es la primera vez que en este blog se habla de una toma de posesión de la villa de Aspe y, probablemente, tampoco será la última. En esta ocasión, os ofrezco un esquema-resumen de la toma de posesión de 1668:

- El documento está escrito en lengua valenciana.
- Procurador: D. Agustín Rodríguez Márquez, caballero de la Orden Militar de Santiago.
- Señora de Aspe: Doña María de Guadalupe Alencastre y Cárdenas, Duquesa de Avero y Maqueda, Marquesa de Elche, etc.
- Fecha de la toma de posesión: 18 de abril de 1668.
- Llamamiento público a todo el vecindario y convocatoria con repique de campanas para tener consejo general en la Iglesia de la villa “segons estil y es acostumat tenir y celebrar”.
- Asistentes: Joan Cremades de Damian, Justicia/ Alfonso Miralles, Pere Pastor, Jurados/ Frances Bonbati, Frances Cremades, Síndico/ Antonio Pastor, Mustasaf/ Joan Alcaraz, Sobrecequiero/ Joan Soria, Jaume Beltran, Alonso Garcia, Lluis Gumiel, Francisco Miralles major, Gines Roca, Gines Perez, el doctor Emanuel Pareja, Lluch Pastor, Miguel Hernández, Joan Pérez, Gines Puerto, Andreu Terol, Diego Preto, Consellers/ numerosos vecinos… siendo todos juntos “la major part dels concellers vehins y habitadors de dita vila…”
- Homenaje y juramento de fidelidad a doña María de Guadalupe Alencastre y Cárdenas en la persona de don Agustín, reconociéndola como señora de Aspe…
- El procurador, en nombre de la duquesa, jura guardar los fueros, leyes, privilegios, usos y buenas costumbres de la villa de Aspe.
- Los allí congregados “anediren al presbiteri de la dita esglesia ahon estava aseyt en una cadira lo dit Agosti Rodrigues Marques procurador dessus dit y Jurasen a nostres señor Don Jesuchrist y al seus sants quatre evangelis, e prestaren los homonages per besament de ma y muscle al dit don Agosti Rodrigues Marques…”
- Destitución de los cargos y oficios municipales y restitución en las mismas personas que antes los ejercían.
- Simbolizando la jurisdicción criminal de la duquesa sobre sus vasallos aspenses, se plantan tres palos en la plaza a modo de horca y se cuelga “un tros de llens”.
- También se ordena el apresamiento de Joan Coloma “per certes noticies que contra aquell y havia y averiguades no ser verdaderas encontinent lo mana excarcerar…”
- Posesión de la huerta y de todo el término de Aspe.
- Posesión del Horno Nuevo propio de la Señoría.
- Posesión del “Forn vulgarment dit del barranch”.
- De la “Casa Cantereria vulgarment dita de la Juderia”.
- “Casa Cantereria vora del Riu”.
- “Casa Cantereria vulgarment dita de Avinent”.
- “Moli de la vila” ("Molino del Río").
- “Casa Cantereria vulgarment dita del Raco”.
- Posesión de “una casa situada en lo Raval del moli que confronta ab casa de joan Perez, ab casa de Vicent Rodrigues, y ab casa de Gines Puerto que solia ser de la Santa Inquisicio…”
- Carnicería y Pilón de la carne.
- Casa Panadería pública.
- Posesión de la Casa Palacio situada en la plaza de la villa.
- “Dos bodegues contigues situades en la plaça de dita vila davall dels graners…”
- Posesión de los Graneros (construidos sobre las bodegas).
- Hostal de la villa (en la plaza).
- “Forn situat en lo carrer de la Yglesia”.
- Llamamiento a todos los vecinos, feudatarios y terratenientes, que tienen que pagar “los reddits censos arrendaments emoluments y demes drets a señor pertanents en la dita vila a la dita Exma. Señora Duquesa de Avero…”





(1) Cfr. ESPAÑA. MINISTERIO DE CULTURA. SECCIÓN NOBLEZA DEL AHN, BAENA, C. 165.

domingo, 15 de marzo de 2009

ROGATIVAS POR LLUVIA A LA VIRGEN DEL HONDÓN-VIRGEN DE LAS NIEVES.


El sacerdote aspense Fracisco Galván, rector de la parroquial del Socorro y ferviente devoto de la Virgen de las Nieves, registró en el Libro II Racional de la Iglesia de Aspe lo que depararon las rogativas por agua que se celebraron en la villa de Aspe entre los años 1673 y 1687. Las rogativas se realizaban para obtener del cielo, por intercesión de la virgen, el don precioso del agua.

1673:
- 4 de abril. Primer día de rogativas: “se trajo a la Virgen del Ondón por rogativas de agua”.
- 12 de abril. Llovió.
- 16 de abril. Llovió. Traslado de la imagen a su ermita de los Hondones. El párroco dejó anotado en el libro: “bolvimos la Virgen al Hondón con una compañía de soldados que abria quarenta y se tiraron cosa de 200 lrs. de polvora y sones, y la noche antes llovio y a la que queria bolver la procession del Hondon llovio mucho…”

1674:
- 1 de abril. “ Fi a traher la Virgen del Ondon por rogativa de agua”.
- 13 de abril. Llovió.
- 22 de abril. Retorno de la imagen a su santuario.

1675:
- 26 de marzo. Traslado a Aspe.
- 21 de abril. “Se bolvio la Virgen al Hondon”.

1676:
- 4 de marzo. “Se trajo a la Virgen del Hondon por Rogativa de Agua”
- 5 de marzo. Llovió durante ocho horas seguidas.
- 8 de marzo. Llovió mucho.
- 11 de marzo. Llovió.
- 12 de marzo. Llovió mucho.
- 14, 15 y 16 de marzo. Llovió los tres días.
- 18 de marzo. “Llovio tanto que toda la tarde estuvo el Santisimo patente por rogativa de serenidad”.
- 8 de abril. Escribe el sacerdote: “Se llevo la Virgen del Hondon a su Hermita con solemne procession con una compañia de soldados, y aviendo estado aqui desde cuatro de Março hasta hoy; açi empeço a llover y casi todos los dias llovio mucho, tanto que a 18 de Março fue menester sacar al Smo Sacramento patente toda la tarde, por rogativa de serenidad, y continuando los mas dias en llover mucho, se passaron dias y noches tocando las campanas, y conjurando las nuves por çerenidad, y aviendo determinado el concejo de que se llevase a su casa en 4 de los corrientes llovio todo el dia y viendonos afligidos con el dia que amanecio el dia 8 resolvimos de salir lloviendo y en el collado nos mojamos algo y assi como llegamos a la Hermita, paro de llover todo el dia y muchos dias hiço lindos soles, con que se ve que por esta Santa Imagen conseguimos de Dios cuanto le pedimos, si pedimos agua antes de las veinte y quatro horas que llego a la Parroquia nos la dio con mucha abundancia; si pedimos çerenidad luego que la bolvemos a la Hermita, la tenemos, que pareçe cosa de prodigio…”

1677:
- 7 de marzo. “Procession del Hondon”. Llovio.

1678:
- 6 de marzo. “Se trajo a la Virgen”.
- 10 de marzo. Llovió.
- 15 de marzo. Llovió y nevó.
- 27 de marzo. “Bolviose la Virgen a la Hermita…”

1679:
- Rogativas del 5 de marzo al 16 de abril.

1680:
- 10 de marzo. Se trae a la imagen desde Hondón.
- 31 de marzo. Se devuelve a su sitio.

1681:
- 13 de abril. Se trajo a la Virgen.
- 16 de abril. Llovió.
- 23 de abril. Llovió.
- 24 de abril. Llovió mucho.
- 26 de abril. Llovió.
- 2 de mayo. Se traslada la imagen de la virgen a Hondón escoltada por una compañía de soldados. En el trayecto, sucedió algún percance con los frascos de pólvora, viéndose afectados Jusepe García, organista, Tomás Cerdán y Manuel Alenda, aunque deja bien claro el cura que: “ ninguno tuvo desgracias, sino que la Virgen les libro sin lesion alguna…” Es claro que Francisco Galván aprovechaba cualquier ocasión para poner de manifiesto el carácter milagroso de la sagrada imagen con la intención de acrecentar entre sus paisanos la devoción a la Virgen de las Nieves.
- 29 de junio. “Procesion al Hondon por rogativas de çerenidad y este dia cessaron las aguas y no llovio en todo el verano…”

1683:
- 3 de febrero. Se trajo a la Virgen.
- 5 de febrero. Llovió.
- 6 de febrero. Llovió mucho.
- 14 de febrero. “Buelta de la Virgen al Hondon con una compañia de soldados, en el collado se rebento el frasco a Agustin Mira y Juan Calataiud cada uno con dos libras de polvora sin daño de las personas”.

1684:
- 4 de mayo. Se trae a la Virgen.
- 6 de mayo. Llovió.
- 8 de mayo. Llovió.
- 14 de mayo. Se lleva a Hondón.

1685:
- 11 de abril. “Procesion de la Virgen del Hondon”.

1687:
- 6 de abril. Se trajo la virgen y llovió.

martes, 26 de agosto de 2008

Edificios, infraestructuras y lugares en el Aspe de Época Moderna (ss. XV-XVIII)



SIGLO XV

- Castillo (¿Aljau?).
- Mezquita Mayor.
- Mezquitas (Orts y Cerdán).
- Judería y Sinagoga (Toma de posesión de 1478).
- Iglesia medieval- ermita de san Juan.
- Plaza.
- Casa del Señor.
- Lonja o Porche de la Casa del Señor.
- Paraje de las Fuentes.
- Horca.
- Portal de la villa.
- Huerta.

SIGLO XVI
- Castillo (¿Aljau?).
- Iglesia (antigua Mezquita).


SIGLO XVII

- Iglesia Parroquial.
- Ermita de los Hondones (santuario de la Virgen de Loreto de Hondón/Virgen de las Nieves).
- Ermita de San Juan ( primera iglesia de Aspe).
- Ermita de la Concepción (extramuros).
- Portal de la ermita.
- Casa de la Señoría/Casa Palacio.
- Graneros y caballerizas.
- Bodegas.
- Sala Nueva del Consell – Ayuntamiento.
- Casa Hospital.
- Hostal-Mesón.
- Cárceles.
- Cadalso - horca.
- Horno de vidrio.
- Tres hornos de pan: 1) el de la calle de la Iglesia, 2) el del Barranco y 3) el horno nuevo.
- Monte Calvario.
- Casas-cantarería: 1) la de la Judería, 2) la de “vora del riu”, 3) la del “Avinent” y 4) la del “racó”. Calle Cantarerías / actual Calle San Pascual.
- Tienda (1645).
- Panadería (1668).
- Carnicería/Pilón de carne.
- Molino harinero/Molí de la vila.
- Raval del Molí (allí había una casa propiedad de la Señoría que antes había pertenecido a la Santa Inquisición).
- Puente-rafa del Fauquí.
- Taberna.
- Monte Calvario (fuera de la villa).
- Huerta.

SIGLO XVIII

- Casa de la Villa con la sala de Cabildos (que se estaba construyendo nueva en 1705) – Ayuntamiento.
- Tienda (plaza).
- Hornos.
- Bodegas (plaza).
- Horcas junto a la Casa de la Villa.
- Cárceles.
- Palacio (plaza).
- Mesón-Posada (plaza).
- Hospital de Caridad/Ermita de San Juan.
- Molinos.
- Destilerías de aguardiente.
- Puerta de Orihuela.
- Castillo del Aljau (en ruinas en la segunda mitad del siglo).
- Castillo del Calvario (en ruinas).
- Puente del Barranco del Calvario.
- Puente del Barranco del Baño.
- Puente-rafa del Fauquí.
- Rafas y acequias (Fauquí, Aljau, Mayor, Dordu)
- Pozo de Nieve.
- Conducción de agua a Elche (puente de los Cinco Ojos, puente de los Cuatro Ojos…)
- Iglesia.



Fuentes: Libros de Visitas, Libros de Fábrica, Autos de Toma de Posesión, Actas Capitulares, Cartas al Cabildo, Ma de Consells, Protocolos Notariales, descripciones de viajeros ( Jerónimo Münzer, Hernando Colón, Antonio José de Cavanilles...),etc.

lunes, 23 de junio de 2008

Luces y sombras


El siglo XVIII se caracterizó por un importante desarrollo demográfico y económico. El censo de Floridablanca de 1787 cuantificaba en 5.025 habitantes la población de Aspe, colocándose la villa en el puesto veintiuno entre las localidades del Reino de Valencia.
Con el crecimiento generalizado, La Señoría aumentó sus ingresos y, junto a ellos, su poder y el control sobre sus vasallos.
La inmensa mayoría de los aspenses se dedicaba a las labores agrícolas. Pocos eran los hacendados y una multitud los pequeños propietarios y jornaleros. Los hacendados-propietarios-labradores coparían los cargos municipales, situándose, junto al clero y al representante del señor, en la cúspide de la pirámide social.


Desde la Edad Media se aprovechaba, por medio de acequias y acueductos (Fauquí, Aljau, Mayor…), el agua que afloraba en los manantiales de “las Fuentes” para irrigar una fértil huerta, muy famosa en las comarcas circundantes. De los frutos de la huerta (verduras, hortalizas y legumbres) y de su protagonismo en la dieta de los aspenses de antaño viene, sin duda, nuestro mote de “flatosos”. Con todo, el secano dominaba sobre el regadío y los cultivos más extendidos eran la vid y el trigo.
Mención especial merece el vino. Aspe fue una localidad eminentemente vitivinícola hasta que la filoxera arruinó los viñedos a comienzos del siglo XX. Nuestro pueblo estaba entre los mayores productores de vino del Reino de Valencia (hasta 400.000 cántaros en años de buena cosecha). Era costumbre iniciar la vendimia el día siguiente a la festividad de San Francisco de Asís. El excedente se vendía en las poblaciones de alrededor y en las regiones limítrofes o salía rumbo a los mercados extranjeros por los puertos de Alicante y Cartagena. Estrechamente unida al vino destacó también la elaboración del aguardiente. Algunos propietarios adquirieron alambiques para destilar el vino creando las únicas “fábricas” que existieron en la villa hasta el advenimiento de la industrialización.


El siglo de las luces acabó ensombrecido por negros nubarrones de crisis y decadencia. El dieciocho expiraba con un declinar de la prosperidad que trajo consigo, entre otras cosas, el resurgir del endémico fenómeno del bandolerismo. Muchos jornaleros empobrecidos se echaron al monte buscando en la rapiña el sustento y los recursos que no podían obtener por la falta de trabajo en los ciclos de malas cosechas, los bajos salarios, el encarecimiento de los productos de primera necesidad o las pesadas cargas fiscales.

viernes, 20 de junio de 2008

Duques de Maqueda


El título de Duque de Maqueda fue concedido a Don Diego de Cárdenas y Enríquez, hijo de Don Gutierre de Cárdenas, por el emperador Carlos V en 1529.
(Cárdenas)
  1. Gutierre de Cárdenas y Chacón, señor de Maqueda. + 1503.
  2. Diego de Cárdenas y Enríquez, I Duque de Maqueda. +1542.
  3. Bernardino de Cárdenas y Pacheco, II Duque de Maqueda. +1560.
  4. Bernardino de Cárdenas y Portugal, III Duque de Maqueda. + 1601.
(Manrique de Lara- Duques de Nájera)
  1. Jorge de Cárdenas y Manrique de Lara, IV Duque de Maqueda. +1644.
  2. Jaime Manuel de Cárdenas Manrique de Lara. V Duque de Maqueda. + 1652.
  3. Francisco María de Monserrat Manrique de Cárdenas, Vi Duque de Maqueda. +1656.
  4. Teresa Antonia Manrique de Mendoza, VII Duquesa de Maqueda. + 1657.
(Lencastre-Duques de Aveiro)
  1. Raimundo de Lencastre, VIII Duque de Maqueda. + 1666.
  2. María Guadalupe de Lencastre, IX Duquesa de Maqueda. + 1693.
(Ponce de León-Duques de Arcos)
  1. Joaquín I Ponce de León Lencastre y Cárdenas, X Duque de Maqueda. + 1729.
  2. Joaquín Cayetano Ponce de León y Cabrera, XI Duque de Maqueda. + 1743.
  3. Manuel Ponce de León, XII Duque de Maqueda. + 1744.
  4. Francisco Ponce de León y Cabrera, XIII Duque de Maqueda. + 1763.
  5. Antonio Ponce de León, XIV Duque de Maqueda. + 1780.
(Osorio de Moscoso-Condes de Altamira)
  1. Vicente Joaquín Osorio de Moscoso y Guzmán, XV Duque de Maqueda. + 1816.
  2. Vicente Isabel Osorio de Moscoso y Álvarez de Toledo, XVI Duque de Maqueda. + 1837.
  3. Vicente Pío Osorio de Moscoso y Ponce de León, XVII Duque de Maqueda. + 1864.
  4. Francisco de Asís Osorio de Moscoso y de Borbón, XVIII Duque de Maqueda. + 1924.
  5. Francisco de Asís Osorio de Moscoso y Jordán de Urries, XIX Duque de Maqueda. + 1952.
  6. María del Perpetuo Socorro Osorio de Moscoso y Reinoso, XX Duquesa de Maqueda. + 1980.
  7. María de los Dolores Barón y Osorio de Moscoso, XXI Duquesa de Maqueda.
  8. Luis María Gonzaga de Casanova Cárdenas y Barón, XXII Duque de Maqueda.
  9. El título ha pasado en 2011 a su hermana: María del Pilar Paloma de Casanova y Barón (n. en 1947), XXIII duquesa de Maqueda, casada con Francisco López de Becerra y de Solé.


martes, 17 de junio de 2008

De señores y vasallos


El duque de Maqueda, que era también marqués de Elche y señor o barón de Aspe, se opuso mientras pudo a la expulsión de los moriscos, sus mejores y más rentables vasallos. A diferencia de Elche - la cabeza del marquesado, poblada mayoritariamente por cristianos viejos- que había protagonizado numerosos episodios de insumisión y rebeldía frente al poder señorial, la villa morisca de Aspe siempre se mostró fiel y sumisa a su dueño temporal.
Consumada la expulsión, ninguna catástrofe natural, ninguna epidemia, ni siquiera las hambrunas o las guerras habían causado - ni causarían en el futuro- una pérdida de población semejante a la de 1609 y, consecuentemente, la merma económica de considerables proporciones que estaba privando de los ingresos de antaño a las, cada día más paupérrimas, arcas señoriales. Nuestro pueblo necesitó aproximadamente un siglo para recuperarse demográficamente del éxodo provocado por la expulsión, y no será hasta comienzos del XVIII cuando Aspe consiga igualar la cantidad de habitantes que tenía antes del masivo destierro.
Para superar tan dramática situación, el duque de Maqueda emprendió una serie de medidas encaminadas a estimular la afluencia de repobladores a sus posesiones. En 1611 firmó con el vecindario y las autoridades municipales de Aspe una carta de Puebla donde se establecían las condiciones impuestas a los futuros colonos. Los nuevos vasallos recibían una casa y tierras para cultivar, el señor les cedía el dominio útil de la tierra mientras él conservaba el dominio directo (enfiteusis) y el derecho sobre los monopolios y regalías: molinos, tiendas, cantarerías, carnicería, hornos, taberna, montes, manantiales…
El señor de la villa y baronía de Aspe percibía las rentas señoriales, nombraba a las autoridades municipales y ejercía la jurisdicción civil y criminal, alta y baja, mero y mixto imperio. Gracias a los autos de las tomas de posesión de los duques o, más bien, en la mayoría de los casos, de sus procuradores-representantes, nos podemos hacer una idea cabal de lo que eran los señores en aquella época, de su preponderancia en el orden social y del poder político y económico que concentraban en su persona. A modo de ejemplo, vamos a resumir aquí el contenido del documento correspondiente a la toma de posesión de la villa y baronía de Aspe de 1645 (1):

- El documento está escrito en valenciano.
- El nuevo duque de Maqueda y barón de Aspe es D. Jaime Manuel de Cárdenas, quien sucedía al frente de la Casa a su difunto hermano, D. Jorge de Cárdenas.
- El procurador del duque en la toma de posesión es el canónigo de la Catedral de Valencia D. Joseph Sanz.
- Son convocados públicamente por el oficial pregonero a son de trompeta el justicia (presidente del Consell), jurados, consejeros, mustasaf (encargado de los pesos y medidas y de evitar el fraude en el comercio de las mercaderías), sobrecequiero (administraba el uso de las aguas de riego), síndico y demás vecinos y vasallos de la villa para celebrar consejo general en la Iglesia Parroquial.
- Reunidos en el templo y presididos por don Joseph Sanz, se inicia el acto de toma de posesión con el solemne juramento y homenaje de fidelidad y vasallaje al Duque de Maqueda, en la persona de su procurador, siendo reconocido unánimemente como señor natural de la villa y baronía de Aspe.
- Por su parte, en nombre del duque, don Joseph Sanz juraba observar y guardar los fueros, privilegios, usos y buenas costumbres del Reino de Valencia y de la villa de Aspe.
- El procurador destituye y restituye inmediatamente a las autoridades y cargos municipales (justicia, jurados, mustasaf, sobrecequiero, síndico), escenificando de esta manera que correspondía al señor, y a nadie más, la elección y nombramiento de los miembros del Consell.
- Se manda pregonar por los lugares de costumbre la prohibición de portar toda clase de armas. Es apresado un vecino que traía un puñal al cinto. Poco después será amnistiado y puesto en libertad por el representante del duque.
- El procurador acompañado de los cargos municipales y de numerosos vecinos de la villa comienza la toma de posesión del patrimonio y regalías señoriales.
- Se dirigen, en primer lugar, a tomar posesión de la Casa de la Señoría, sita en la Plaza, donde habitaba el Bayle (el lugarteniente del señor en la villa, cuya principal misión era velar por los intereses de la Señoría).
- Sigue la posesión de la Casa-Hospital.
- Posesión de una casa con huerto propiedad de Su Excelencia (que podría tratarse del mismo establecimiento que en el pasado perteneció a la Santa Inquisición, situado en el arrabal del Molino).
- Del hostal y mesón de la villa, también en la plaza.
- De los graneros y caballerizas que lindaban con la plaza mayor, el hostal-mesón y la sala nueva del Consell.
- Del horno de vidrio.
- De los tres hornos de pan que existían en la villa: el de la calle nueva de la Iglesia, el del Barranco y el horno nuevo.
- De la tienda.
- De la carnicería.
- Del molino harinero, que daba nombre a un barrio que había crecido a extramuros de la villa, "el raval del Molí".
- De la taberna.
- De las cárceles.
- De la regalía de las cantarerías. En la documentación correspondiente a la toma de posesión del año 1668 en nombre de la duquesa doña María Guadalupe se citan cuatro casas cantarerías conocidas popularmente como: la de la Judería, la de “vora del riu”, la de “Avinent” y la del “racó”.
- Después, en señal de la posesión de la villa “y del Clos (2) de aquella” el procurador pasea por las calles de la población.
- Seguidamente salen fuera de la villa y, desde el promontorio del Calvario, don Joseph Sanz toma posesión de todo el término hasta donde alcanza la vista: “accedi personalment al puesto hon esta el Monte Calvari fora de dita vila de hon se vehen les montanyes terme y orta de aquella y de alli prengue possesio de tot lo terme montanyes terra culta e inculta orta aygües y fonts de aquella…”
- Para finalizar, se dirigen al lugar del cadalso, cercano a la villa, donde se simboliza, arrancando la rama de un árbol y colgándola de la horca, la posesión de la jurisdicción civil y criminal, alta y baja, mero y mixto imperio.

(1) Archivo Histórico Nacional, Sección Nobleza, Baena, c. 165.
(2) Clos: Recinto, lugar delimitado por un cerco, espacio cerrado al exterior. Queda claro que Aspe era una villa murada, con arrabales, puertas, tapias y elementos defensivos (el portal de la villa, la puerta de Orihuela, más tarde, o los "castillos" del Aljau y del Calvario, asociados a sendos puentes en los accesos a la población, aparecen en diversos documentos de los siglos XVI, XVII y XVIII).

domingo, 15 de junio de 2008

Rodrigo, Juan y Francisco

Tenemos constancia documental acerca de 39 moriscos de Aspe procesados por el Tribunal del Santo Oficio bajo la acusación de “islamitas”. Relacionamos a continuación sus nombres, detallando también el año y la sentencia si se conoce:
- 1564. Adrian, Juan: 100 azotes, un mes de cárcel y multa de 50 ducados.
- 1566. Alfafar, Rodrigo.
- 1566. Alpejo, Baltasar.
- 1566. Lugo, Miguel.
- 1567. Alpes, Baltasar: 2 meses de cárcel y multa de 6.000 maravedíes.
- 1567. Amar, Gaspar: 6 meses de cárcel y multa de 6.000 maravedíes.
- 1567. Bernabil, Pedro: 1 año de cárcel y multa de 6.000 maravedíes.
- 1567. Hamza, Beatriz: 6 meses de cárcel y multa de 6.000 maravedíes.
- 1567. Lego, Puyol: 2 meses de cárcel y multa de 6.000 maravedíes.
- 1567. Payol, Juan: 2 años de cárcel y multa de 30 ducados.
- 1568. Almilla, Luis: 4 meses de cárcel.
- 1568. Alpes, Luisa: 2 meses de cárcel.
- 1568. Amar, Beatriz: 6 meses de cárcel.
- 1568. Fajar, Rodrigo: relajado, quemado en la hoguera.
- 1568. Mandado, Juan: relajado, quemado en la hoguera.
- 1568. Martínez, Francisco: relajado, quemado en la hoguera.
- 1568. Morón, Catalina: 6 meses de cárcel.
- 1570. Aduzarat, Ginés.
- 1570. Albian, Diego.
- 1571. Carles, Luis: 6 meses de reclusión.
- 1571-1580. Leonor.
- 1580. Zarcote, Ángela: 6 meses de cárcel.
- 1582. Magan, Melchor: Absuelto.
- 1586. Belvis, María: 4 años de cárcel.
- 1587. Lupe, Luis ben: Suspendida.
- 1587. Mahamux, Juan: Absuelto.
- 1588. Gomez, Gil: 4 años de galeras.
- 1592. Alazón, Francisco: Galeras.
- 1593. Mayo, María.
- 1594. Alacayo, Juan: 100 azotes y cárcel perpetua.
- 1594. Alcorean, Alonso: 5 años en galeras.
- 1594. Durramen, Hernando: Absuelto.
- 1594. Fajardo, Lorenzo: Absuelto,
- 1594. Mayayo, María: Cárcel perpetua.
- 1594. Ruta, Luis: 6 años en galeras.
- 1594. Tete, Ginés: Azotes y 5 años en galeras.
- 1662. Estrellero, Pedro: Absuelto.

Aspe pertenecía junto a otras 189 poblaciones al Tribunal del Santo Oficio de Murcia instaurado por los Reyes Católicos en 1488. El lugar de costumbre donde se celebraban los Autos de Fe era la iglesia de Santa Catalina de dicha ciudad.
Las cuatro últimas décadas del XVI comprenden el momento álgido de la actividad inquisitorial desplegada contra aquellos moriscos que, se sospechaba, practicaban en secreto “ceremonias y cosas de la secta de Mahoma”. Podemos observar que 1567, 1568 y 1594 son los años con mayor número de procesados.
Cuando la sentencia era condenatoria se establecían tres grados de castigo. El menor correspondía a los “penitenciados”. Éstos debían abjurar o retractarse de su delito y recibían sobre todo, penas de multa, destierro o azotes. Es el grupo más numeroso entre los encausados de nuestra localidad.
El siguiente grado quedaba reservado a los “reconciliados”. La infracción era de mayor gravedad y el Santo Oficio imponía penas más duras que las anteriores, como la confiscación total de bienes, la cárcel perpetua o el envío a galeras.
Y, por último, estaban los “relajados”, los “criptomusulmanes” que por la enormidad de su delito eran separados y entregados al brazo secular para ser quemados en la hoguera.
Tres moriscos de Aspe fueron quemados en 1568.
Rodrigo de Fajar, Juan Mandado y Francisco Martínez oían la lectura de la terrible sentencia. Los imaginamos con los cuerpos maltrechos por el tormento del potro y la mancuerda, postrados, los sentidos oscurecidos a causa del miedo, el dolor y la vergüenza, ausentes, ajenos a lo que les rodeaba, en la lejanía de los ya resignados a abandonar este mundo, vestidos de ignominia con el infame sambenito ante un populacho fanático y morboso. Serían separados del seno de la Iglesia y entregados a las autoridades civiles para ser conducidos a la hoguera. Las llamas los iban a consumir con indecible sufrimiento, abrasados vivos si no pedían perdón en el último instante y el verdugo les daba garrote antes de que las lenguas de fuego devorasen la lacerada carne.

viernes, 13 de junio de 2008

El pastor y su grey

Con el rótulo de “Erección de los curatos de los lugares de moriscos del obispado de Orihuela” existe un expediente promovido por el obispo Joseph Esteve en 1597 que recoge noticias de las localidades con población morisca de la diócesis oriolana, entre ellas Aspe, donde el mitrado quería nombrar rectores o párrocos perpetuos para mejorar la atención pastoral y la instrucción religiosa de los cristianos nuevos. Esta documentación de 21 folios, hallada por el profesor J. B. Vilar en el Archivo Catedral de Orihuela hace más de 30 años, resulta imprescindible para conocer la situación de los moriscos del sur del reino de Valencia en vísperas de la expulsión. En referencia a Aspe puede leerse:

“El lugar de Aspe se compone de 386 casas de Cristianos nuebos y 70 de viejos que todas hacen el número de 456.

Hay Yglesia Parroquial con la ynvocacion de Santa Maria, que es la mesma que antes era Mezquita de Moros. Su cura de almas se ha ejercido por dos sacerdotes mercenarios, a quienes por sus alimentos su dueño temporal Duque de Maqueda y Marques de Elche acostumbró dar 69 L. moneda valenciana por razón de todos los frutos diezmales que por concesión Apostólica percibe de dicho pueblo, ascendiendo su valor a 1.400 L. anuales y también en virtud de cierta concordia celebrada ante el obispo y Cabildo de Cartagena, de una parte, y de otra D. Juan Ruiz de Corella dueño de los lugares de Novelda, Aspe, Petrel y Salinas sobre los diezmos de dichos pueblos. Y con escritura ante Matheo Esteve, notario a los 30 días del mes de agosto año 1494 otorgada en la villa de Aspe, se obligó su dueño temporal a mantener en él un sacerdote cura de almas y la universidad de Aspe a dar 25 L. por razón de las primicias, por quanto no se davan en fruto a los parrochos.

Y respecto que es muy presiso instruir en la fe Catholica a los dichos nuevamente combertidos, y que tengan éstos pastor propio que no tema a nada, antes bien exponga su vida por sus feligreses, conviene que se constituya en dicha Parroquial Yglesia un rector o parrocho perpetuo, que obtenga dicha rectoría por concurso, y a quien en parte de su congrua se le apliquen y queden aplicados para siempre las dichas 94 L. y para cumplimiento de las 100 L. y para alimentar un vicario que es necesario, y para administrar los sacramentos a un tan crecido pueblo, se han de añadir otras 56 L., que con las 94 L. de antes, componen las 150 L. que se deveran pagar en esta forma:

El dueño temporal pagará por el motivo referido 31 L. que con las 69 L. que antes contribuía, pagara en adelante 100 L. que es el lote de Rectoría y Rector. Y dicha Universidad pague otras 25 L. mas por razón de las primicias, y así pagará las 50 L. por los alimentos del vicario que poco ha se obligó a pagar todos los años al rector que se nombrase, según escritura recibida por el notario de dicha Universidad.

Y por quanto la Yglesia a donde concurre el pueblo y se celebran los oficios divinos, es la antigua Mezquita, como sus edificios lo demuestran, y ésta por su antigüedad amenaza ruina, en este sitio, y a expensas de la Universidad, según la forma establecida edifíquese otra de nuevo, que luego que fuese concluida, derritiese la vieja Mezquita, sin dexar memoria de ella, y sus rentas y demás bienes que le pertenecieron antiguamente queden aplicados a la Parroquia nueva y la administración de ellos a cargo del ecónomo y rector”.

jueves, 12 de junio de 2008

Muy cerca de desaparecer


En el contexto de la rebelión de las Germanías, comenzaron a practicarse bautizos forzosos y en masa de mudéjares en muchos lugares del Reino de Valencia y las mezquitas se fueron transformando en iglesias y ermitas.
En 1525 el rey Carlos I decretaba que nadie de una religión distinta al cristianismo podía permanecer en sus reinos excepto bajo la condición de esclavo. A los mudéjares bautizados se les comenzó a llamar “moriscos” o “cristianos nuevos de moro”. La población musulmana se veía obligada, ahora sí, a abandonar la religión coránica y a acatar la fe cristiana. Pero el cambio de credo fue sólo pura apariencia, una conversión fingida, una falsa apostasía que era además permitida por el Islam. Los moriscos conservaron en secreto y en la intimidad de sus casas la religión y las atávicas prácticas islámicas.
Bajo el reinado de Felipe II, las autoridades políticas y religiosas resolvieron acabar con la obstinación morisca por la vía de la represión y del castigo ejemplar del disidente. El instrumento para llevarlo a la práctica iba a ser la Inquisición. Tres moriscos de Aspe fueron quemados en la hoguera en 1568.
Pero tampoco funcionó. Con la sinrazón es imposible convencer. El problema morisco persistía. Se buscó otra solución. Y se encontró. Se haría al modo de Isabel y Fernando. Si los Reyes Católicos habían expulsado a los judíos en 1492, el tataranieto, Felipe III, haría lo propio con sus súbditos moriscos a partir de 1609.
Aspe se vació. Alrededor de 2.000 personas -(más del 85% de la población), entre hombres y mujeres, niños y ancianos- fueron arrancadas de sus casas, de su pueblo, y vomitadas del reino como cosa perniciosa. Una legión de apátridas embarcaba en los puertos con destino incierto y sin un hogar al que poder volver.
En medio de la desolación quedaron unas pocas familias de cristianos viejos, tan pocos que iba a ser difícil sobreponerse a tamaña calamidad y empezar de nuevo. Había mucho por hacer y pocos brazos disponibles. Aspe estuvo muy cerca de desaparecer de los mapas y de la historia.

Datos personales

Aspe, Alicante, Spain
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